Le Concert Hurlant
Se mordió los labios para intentar controlar el deseo que amenazaba con ahogarlo mientras apretaba con los dedos esos pequeños botones en mis caderas...
Si me preguntan, es lo único que recuerdo de esa noche, acompañe a L'amour a un evento musical, muy comprometido, era una noche tranquila y ruidosa, las luces eran tan brillantes y el estruendo ruido de las voces no me dejaba escuchar ni mis propios pensamientos, miraba a mi entorno con desaprobación, ¿como accedí a tal cosa? me preguntaba una y otra vez, mientras el cansancio era increíble y absolutamente cada parte de mi cuerpo suplicaba descanso, pero el amor no entiende de razones y encuentra fuerzas donde pensaría que no existen, ese amor hizo que aquella noche que pintaba para un desastre seguro al final resguardara ese toque especial y único para nosotros.
Durante las extensas horas de camino solo podía pensar en lo desgastada que me sentiría por la mañana, siento que fui mas reservada de lo normal y preferí quedarme callada un par de momentos, soy fiel creyente de que aveces la mejor respuesta es silencio, con esa tranquilidad llegamos al destino, algunos temas me tenían con el estomago revuelto, pero mantenía una sonrisa tranquilizante, L'amour no tenia porque cargar con todas mis inseguridades.
En algunos vagos sentidos, tenia muchas ganas de huir, me lamentaba no sentirme correspondida, últimamente con L'amour percibía estar haciendo un esfuerzo de mas por hacerlo funcionar, como aquella gota de agua que quiere atravesar el suelo sin ayuda, ¿cuantos años le ha de tomar llegar?, tomar el celular me daba tanta inseguridad, tener un recuerdo juntos había pasado a ser algo malo que recordar, ¿como le dices a tu mente que si lo quieres amar?, aun así esa noche decidí continuar.
Conforme el evento avanzo tomábamos pequeños escapes al mundo exterior, realmente solo quería estar con el, lejos del agobiante sonido, eran aquellos minutos que se volvían caminos al paraíso, desde lo ocurrido, nos sentía bastante distanciados, eran demasiados los factores de cambio, pero no en esos momentos, me dedicaba exclusivamente a experimentar sus manos, sus labios, su ser y no pensaba nada mas que terminar esa noche en un lugar privado.
Sentir sus brazos rodeando mi cuerpo me hacia estar en completa calma y seguridad, en medio de tanto caos, se volvía el momento mas tranquilo de la noche, cuando finalmente todo termino, el frió cubría toda la cuidad, un viento helado erizaba la piel con cada paso que debamos para regresar y ahí el gesto mas maravilloso que había tenido conmigo, cuidarme, de pronto me sentía como ese cachorro que encuentras pidiendo ayuda y la ternura solo te hace acercarte mas, cubierta por el, me conmovía aun mas.
El camino de vuelta fue brutalmente adorable, aunque a unos centímetros de distancia, su prenda de ropa me hacia sentir que me abrazaba, así pude dormir unos instantes, como si estuviéramos en la misma cama. He de confesar que si esa noche no hubiese sucedido aun tendríamos muchos conflictos, definitivamente el destino es algo increíble.
Solo quiero decir, jamas nos dejare volver a lastimar.
Comentarios
Publicar un comentario