La Royauté du Coeur
Antes jugábamos al "Quieto, yo me encargo", con la única regla de si te mueves pierdes, tan inocente cuando se escribe, pero engloba mas sexualidad de la que se puede esperar, cielo todo parte de que te amo sobre todas las cosas, quiero que te sientas de mi propiedad aunque por dentro sabes que existe toda la libertad, aun así me encanta dejar claro que eres mio, que soy tuya, porque eso nos permite reclamarnos con lujuria.
Quiero cambiar el juego, sin importar que estemos al mismo nivel, pasemos a que me pongas de rodillas y solo abras la boca para pronunciar, "el rey dice", y si mi rey dice chupa, jugamos, y si mi rey dice jala, lo hago, y si mi rey dice lubrica, obedezco, súbete, guarda silencio...
Soy tuya mi amor, haz que se note, toma el control de mi, de todo lo que soy, ábreme, no dejes de mirarme, arriba, abajo, adentro, muy adentro, sienteme, pídeme gemidos al oído, porque tus ordenes son sagradas, termina sobre mi, dentro, donde quieras, lléname de ti, mojame por favor que al final te miro y sonrió, al fin silencio, un poco de paz, déjame dormir en tu pecho, me recupero y despertando nos vamos de nuevo al cielo.
¡Si!, Rey, para ser tu Reina, porque las princesas son unas pendejas.
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