Les Messagers
Me urgía escapar de mi misma, sólo por un momento. Me encontraba acostada y justo cuando mi mente recorría sus propios caminos para hallar la palabra perfecta, que encajaría armoniosamente en mis pensamientos bizarros, decidí buscar algo "mas interesante en que pensar".
Los últimos días me convertí en la típica usuaria de una extraña red social, de la cual entraba y salia con frecuencia en diferentes etapas de mi vida, esta era una de esas etapas, donde me era mas fácil olvidarme del mundo y dejar de tomar importancia a la vida, la noche no pintaba diferente, una noche cualquiera bastante fría y silenciosa, nada memorable, navegando; izquierda-derecha-izquierda-derecha. Mi perfecta distracción:
¿Leer perfiles? que basura
¿Contar mi vida? que insolencia
¿Salir? podría ser...
Y así mientras pasaban los minutos vi aquella notificación, era un hecho, tenia un mensaje nuevo, uno que sin saberlo debía leer. Instintivamente, sólo lo abrí. Aquella decisión proveniente del más simple de los impulsos, donde no había involucrada ninguna razón o emoción, marcaría un antes y un después para mi vida. Fue tan raro como inesperado, tan absurdo como deseado, tan ilógico como mágico, y estaba ahí, el mensaje que cambio todo.
Abrí el mensaje pero antes debo admitir que indague nuevamente el perfil, aquella combinación tan sencilla que iniciaría algo increíble, sin retorno. Se lo que piensan es algo muy tonto, inclusive habitual, y tal vez analizando un poco más, ni siquiera fue algo elaborado. Simple y tan común como la cristalina gota que converge en una corriente de agua; tan simple, con esa agitación abrazadora que sin poder controlar de forma alguna, recorrió cada célula de mi ser.
Aquel mensaje había sido enviado por "el", que en este momento vamos a ponerle un nombre clave, un nombre secreto que solo ustedes y yo sabremos, "L'amour", !Si¡ el amor me estaba enviando un mensaje, cálido, sencillo y sin mucho contexto, Hola. Después de algunos segundos de conversión decidimos cambiar esta vaga e inmunda red social por algo un poco mas personal. Comienzan los momentos fundamentales, aquellos que me hicieron dejar de navegar como marinero con destino incierto a finalmente buscar puerto.
Ese nuevo Hola Karev, de aquella séptima noche del mes de octubre, cambiaría mi vida por completo y todo lo que creía conocer hasta ese momento. Estaba prendada de todas sus palabras, el interés por saber quien, era mas fuerte que cualquier síntoma de abstinencia, aquella sonrisa, las similitudes, atrapada sin remedio por todo aquello. Aquel hombre, tenia todo lo que había estado esperando, la perpetua alegría de la juventud, un nivel de virilidad que me estremecía y una actitud que aunque reservada y poco inocente, eran la mezcla perfecta. L'amour era como un traje hecho a medida, como ese alimento que anhelas, cuyo olor te enloquece y cuyo sabor disfrutas lentamente, bocado a bocado, hasta saciarte por completo, y cuando digo por completo, me refiero a cuerpo, alma y corazón.
Tras la recepción del mensaje, se me reveló, que él seria intensamente mío y yo sería ineludiblemente suya, siempre mio, siempre tuya, siempre nuestros, por un tiempo superior al que cualquier mente humana puede imaginar. Pasamos, a continuación, a una amena conversación, nos amoldamos a la perfección, podía imaginar su voz, su risa, estaba destinada a perderme en sus ojos, no había camino de regreso. En adelante, mi corazón abrigaría un volcán de emociones, que apenas estaba por iniciar.
Aquella fue una sensación increíble, la conexión fue inmediata, contundente, arrebatadora... L'amour estremeció mis cimientos, derrumbó sin ningún esfuerzo las férreas barreras que a pulso, yo misma había creado, escondida tras una sonrisa, sacudió mi realidad, despertó una parte de mí, que consideraba desaparecida desde hace largo tiempo.
Si, hasta entonces lo comprendí, era un hecho, algo acababa de despertar en mí, una corazonada que solo quería esperar el siguiente día, esa cita, algo acaba de activarse para siempre, yo no quería aceptarlo, me negaba, pero L'amour tenia ese algo por el cual sería mi camino sin retorno... pero L'amour es tema aparte.
Comentarios
Publicar un comentario