Le Jour Suivant

Era tarde por la mañana, curiosamente no tenia que ir a la oficina, mis ojos aun no se abrían, las alarmas silenciadas, quedaban de notificaciones en la pantalla, mi cuerpo sentía frió, mis manos no querían moverse, todo mi sistema no respondía, había pasado una noche digna de recordar, tenía una fuerte necesidad de estar con el y eso me motivo a levantarme de la cama, con intención de verlo nuevamente, como arte del destino L'amour me escribió, la oportunidad perfecta, en su agenda tenia tiempo de estar conmigo, con todas mis fuerzas y mis ganas de verme increíble, tome una ducha, arregle mi cabello, mi ropa, y listo me encontraba adecuada para la ocasión.

Un mensaje me hizo presionar, L'amour ya estaba llegando, tenía que salir a prisa y no terminaba de sentirme suficiente, cruce la puerta a toda velocidad, no querría hacerlo esperar, camine unos pasos para acercarme a la calle y pude ver su auto, ese color que a la luz, resalta con mucho brillo, y dentro con una cara de sueño, estaba L'amour, con su sonrisa que invita y su vestimenta casual, tan guapo como cada día, me observa a la distancia y hago una señal de saludo con la mano; al parecer le dio risa el gesto, subo al auto y lo saludo de beso, cinturón de seguridad y es hora de avanzar.

La tarde transcurrió perfectamente, tan acoplados como de costumbre, el tan caballero, yo toda una dama, el centro comercial quedaba poco retirado de mi casa, pasaron volando las horas, justo trato de recordar algún tema del día anterior, pero es que eran tantos, demasiado de todo, demasiado de nada, las conversaciones con L'amour siempre se daban solas, brincando de un tema al otro, sin importar el sentido, sin importar la congruencia, todo nacía naturalmente de la boca, como un placer exquisito de intercambiar palabras, el orgasmo que provocaba escuchar su voz, su risa siempre me estremecía el corazon.

En ese punto fui consciente de que cada momento a su lado sería especial, que todo sería de lo mas memorable, nuevamente transcurrieron muchas horas mientras la alta noche empezaba a cubrir la cuidad, L'amour amablemente me llevó a casa, abrió cordialmente la puerta, lo abrace fuertemente, no quería soltarlo, me sentía incapaz de dejarlo ir, no sabia si besarle o salir corriendo, pasaban los minutos, el no se iba, y yo no dejaba de abrazarlo, por algún motivo que hoy no conozco sentía que el frió aumentaba, cansados de la noche anterior, pero ninguno de los dos, decidía alejarse.

Fue en ese momento abrazados a la luz de la luna, bajo las estrellas que parecían brillar más para nosotros, que lo abrace tan fuerte, que juro que mi corazón y el suyo fueron un mismo latido, lo tome del cuello, si, provoque ese primer beso; besarle era el cielo en la tierra, el roce de sus labios, era indescriptible, el calor de su boca irradiaba amor, y una pequeña sonrisa se formo en mi rostro mientras lo besaba, era tan inapropiado lo sucedido, pero no podía dejar de hacerlo, sus labios se volvieron mi adicción por completo, con solo un beso.

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