La Vie à Vos Côtés
Los días transcurrieron desde aquellas tardes completas y grandes noche, el contacto no paraba, el me llamaba, yo escribía, la manera de estar juntos existía, cada día de la semana se había convertido en nuestro escape al paraíso; cariño competitivo con posibilidad a amar.
Existía esa libertad de recostarme en el y hablar como en el terapeuta, sus besos eran mi mejor cura, en modo tranquilo transcurrían los días, sin celos enfermizos, sin etiquetas de propiedad, libertad absoluta, estabilidad a largo plazo si eso llegaba a funcionar, sin juzgar en redes sociales ni tomar fotos en contra de su voluntad, humor negro y maravillosas noches.
Me prometí que no contestaría "Nada" si algo andaba mal, no buscaba adivino, pero sí algo no me gustaba, si algo no quería o me ofuscaba, encontraría el momento para decirlo, a mi tiempo, a mi propio ritmo y es parte prioridad de ser y dejar ser para estar juntos en paz.
Comentarios
Publicar un comentario