La Vie Plus Tard
Los días se convirtieron en oro, motivo de levantarse cada mañana, nada parecía ser lo mismo, aquellos estresados días se convirtieron en nada, olvidada del cansancio, todo era de un color mas intenso, mas radiante, todo se veía aun más vivo, las platicas con L'amour eran lo mejor del día, empece a conocer su forma de ser, el por que de sus acciones, sus características mas simples y también las mas complejas.
Sabia perfectamente que era el hombre con el que quería pasar el resto de mi vida, siempre encontraba la manera de pasar cada día conmigo, una casualidad mas de la vida, nos dividía una distancia no mayor a cinco kilómetros. Solía contarme de su oficina, sus días acompañado de personas que ni siquiera notaban lo maravilloso que era, encerrado en sus temas, contaba las horas para estar juntos, nunca entendí completamente su trabajo, pero lo admiraba.
Fuimos mas cercanos, compartimos mas tiempo juntos, la comida era el mejor momento para conversar, actualizar los chismes de oficina y una que otra broma boba, también era el mejor momento de escucharlo, daba los mejores consejos, su manera de ver la vida era tan única, tan simple, sin complicaciones, algo digno de aprender, algunas tardes tenia mucho mas carga de trabajo, así aprendí a valorar cada segundo de su compañía.
Con el paso de los días, note su manía de tocarse el cabello y aquella otra de jugar con su barba, me gustaba observarlo; primero con su cara magnifica, los pasos lentos, los movimientos altamente precisos, sus expresiones eran muy evidentes; la arruga de su sonrisa no se podía ocultar, su tono de voz era inigualable, tenia un sin fin de detalles que solo lograban intrigarme mas.
L'amour era tan centrado en las cosas que requerían su atención, esa actitud que tenia aveces de "chico malo" era solo su coraza, no dejaba que nadie entrara ni saliera, adicto a tener el control, perfeccionista, ambicioso, con ganas de crecer sin importar nada, pero también veía como se sentía estancado, frustrado por el trabajo, no le gustaban ciertas situaciones y era inevitable que lo ocultara, se reflejaba en como miraba su entorno, como un animal en cautiverio, queriendo conocer nuevas fronteras, yo quería verlo volar: abrir las alas, conocer su potencial.
Entre mas lo conocía mejores maneras tenia de describir su presencia en mi vida; se dice que el café tarda cinco minutos en llegar a la cabeza y que estimula tu sistema nervioso por ocho horas, L'amour se volvió mi café, me quita el sueño, hace que escriba mis mejores historias, tan solo el aroma del café genera un orgasmo en las neuronas, si, el es mi café, fuerte, suave, amargo, con leche, sin leche, con espuma, sin espuma, frió, caliente, en todos sus estados L'amour es mi café.
Comentarios
Publicar un comentario